jueves, 1 de septiembre de 2011

EL ANGEL DE TUS OJOS

Por V.
"En tus transparentes ojos claros,
cual azabache del cosmos
brilla la noche
y arde el fuego de las estrellas" Juan José Cardona.


"soy un ángel - le dije - pero para qué lo puedas comprobar debes matárme" y ella se quedó pensando un momento luego sonrío luego dijo - sería incapaz de hacerte daño -. A lo que yo repliqué con una carcajada en son de burla porque quizá ella no lo sepa pero me hizo daño dejándome solo a la deriva de esta vida y pese a todo propició en mí una esquizofrénica aventura llena de maravillosos momentos.

Se llama Cristal, tiene el cabello rubio natural y ojos claros y una piel exquisita como la losa y un temperamento de ternura que te funde, te inhabilita para desear otro momento más de solo contemplarla. Es una gitana que vive de leer la palma de la mano y el cigarro, la tasa de chocolate ó la de té, ó el iris. La última vez me ajustició con la prédica de que me restaban pocos años de vida y por tanto me invitó a aprovechar el tiempo.

Dicha sea la verdad por un ser así no causa miedo, si morír me aparta de verla quizá si. Muchas veces la llamé con mí mente "Cristal, Cristal, Cristal" y cuando ocurrió por delirio su aparición solo pude quedarme allí inmerso en su figura, en su aroma de canela, en su asombro de existir para ella, que se asombra cuando ante la premonición ni me inmúto como si la vida me importase un bledo, como si todo lo hubiese logrado ya estando a su lado. 

Mi hada madrina, mi Campanita; me acerco tanto como para verme reflejado en su pupila y luego al oído le digo "matáme" y ella obediente se marcha, y no la vuelvo a ver y solo una foto que guardo celosamente junto a mi alma me mantiene vivo, pues solo necesito saber que está allí para seguir hasta el fin.